Aprender las bases fisiopatológicas del envejecimiento normal, identificar beneficios del ejercicio físico, adquirir habilidades para diseñar una adecuada rutina de ejercicios, contar con conocimientos sobre primeros auxilios y manejo básico de accidentes, son sólo algunos de las preparaciones que tuvieron que adquirir seis hospicianos, para convertirse en los primeros monitores comunitarios de salud en ejercicio físico.

Esta capacitación estuvo a cargo de los profesionales del Centro Comunitario de Rehabilitación (CCR) de Alto Hospicio, las kinesiólogas Ruby Vásquez  y Carolina Quintana; del terapeuta ocupacional Claudio Elgueta, el médico Carlos Cartagena, de la fonoaudióloga Erica Vásquez y el TENS Mario Reyes.

Según explicó Ruby Vásquez, quien además es la encargada del CCR, “esta capacitación se gestionó, luego de un encuentro participativo que tuvimos y en donde los usuarios nos pedían capacitarse. Por eso con el equipo planificamos este taller, para luego planteárselo a todos los usuarios, de los cuales 8 se interesaron y de ellos se certifican 6”, dijo.

La profesional agregó que se abordaron temas como: proceso de envejecimiento fisiológico, proceso de enfermedades crónicas más comunes y proceso de envejecimiento psicosocial, así como también reanimación, primeros auxilios y manejo de grupo.

Es así, como finalmente se certificaron 6 hospicianos, quienes con mucho orgullo hoy pueden decir que son los primeros monitores comunitarios de salud en ejercicio físico.

Se trata de Claudia Navarro, Marisol Navarrete, Óscar Seguel, Maritza Manzano, Brígida Quispe y María Valencia, quienes recibieron su respectivo certificado que los acredita y permitirá realizar diversos talleres con los usuarios del CCR y juntas vecinales.

“Somos los primeros monitores y además pacientes derivados por alguna patología. Acá nos otorgan el calor humano que se necesita para nuestras dolencias. Quienes llegamos nos sentimos valorados, y son los más adultos quienes nunca fallan. Ahora al ser monitores podremos ayudar a nuestros compañeros, por lo que seguiremos practicando para mejorar nuestros conocimientos. Esperamos estar a la altura de lo aprendido”, dijo Marisol Navarrete.

En tanto, Oscar Seguel, contó que “lo más complicado fue la práctica en RCP; es algo que uno cree que es muy simple, pero hoy sabemos que es necesario al menos dos personas para poder ayudar. Mi señora está delicada de salud, debido a una lesión de rodilla y cadera, por eso esto me servirá mucho, además estoy ligado a una agrupación pampina y esto lo transmitiré para mejorar su salud. Los profesionales nos enseñaron bastante y muy bien, ojalá sigamos y se unan más personas. Queremos partir acá aplicando nuestros conocimientos”.