Uno de los ganadores del concurso de huertos comunitarios fue la junta vecinal Vista Hermosa, entidad vecinal que ya comenzó con los trabajos para concretar su proyecto.

Tras resultar vencedores en la categoría “proyectos de huerto”, de esta iniciativa impulsada por la Municipalidad de Alto Hospicio, CESFAM Dr. Pedro Pulgar Melgarejo, y la SEREMI de salud de Tarapacá, bajo el convenio del Plan Trienal de Promoción de la salud, los pobladores iniciaron los talleres de sembrado y conocimientos básicos de huertos, utilizando los insumos adquiridos a través del concurso.

Asimismo, esta junta vecinal está recibiendo el apoyo de profesionales del Municipio de Alto Hospicio a través del Programa “Quiero mi barrio” (SECOPLAC), quienes apoyan en la difusión de talleres, apoyo en recolección de material para el huerto, entre otras cosas.

Del mismo modo cuenta con el apoyo del Programa Juntos Más Seguros de la Subsecretaría de Prevención del Delito, quienes dentro de sus lineamientos contempla el trabajo en huertos con la comunidad, un proceso de intervención social de carácter participativo, que incluye iniciativas para fortalecer la cohesión social y mejorar la convivencia comunitaria.

Más allá de los propósitos de programas gubernamentales, los objetivos de las vecinas del sector de la Villa Frei, es el de crear un espacio para el cultivo de hortalizas y hierbas, en dónde además puedan compartir experiencias y conocimientos para poder replicar huertos urbanos en los hogares, generando a futuro una alimentación más sana, además el ahorro económico de las familias del sector.

El Alcalde Patricio Ferreira felicitó a las vecinas ganadoras e hizo un llamado a los hospicianos a participar de estas iniciativas.

“Los huertos familiares o comunitarios no sólo son un ahorro para las familias, nos enseñan a nuestros hijos una nueva forma de vida, mucho más amigable con el medio ambiente”, dijo la máxima autoridad de Alto Hospicio.

En tanto, el director del CESFAM Pedro Pulgar, Glen Lizardi, informó que este tipo de acciones como huertos comunitarios, medicinales y escolares, ayuda a combatir los problemas de salud, obesidad y desnutrición, que tanto cuestan a las instituciones y familias.

“Estas iniciativas ayudan además a reformar los lazos sociales perdidos en el estresante y aislado estilo de vida que tenemos en la actualidad. Todo esto, además repercute positivamente en la estética de la comuna, los microclimas de las calles y viviendas, la salud y estado de ánimo de los ciudadanos, reduciendo el desperdicio energético y ayudando a reducir los contaminantes en el aire. Los cultivos urbanos son una solución para producir y consumir de manera local, fresca, saludable y además ecológica”, dijo.