Fueron 4 días de fiesta en total los que se vivieron en la ciudad, destacando las tradiciones de los pueblos originarios de la región, con música, baile y comidas típicas.

La actividad, que ya en su cuarta versión se ha convertido en una tradición en la ciudad, comenzó con un llamativo pasacalle con comparsas y agrupaciones que mostraron su baile lleno de colores, con más de 400 bailarines participando;  posteriormente se realizó la tradicional pawa, para dar el vamos oficial a la festividad.

Al igual que en años anteriores, la feria y espacio central estuvieron ubicados a un costado de Plaza de Armas, lugar hasta donde llegaron más de 20.000 vecinos durante los 4 días que duró la festividad, que incluía puestos con productos típicos de los pueblos ancestrales de la región, además de un gran escenario en el cual se presentaron grupos de música folclórica, nacionales e internacionales.

El alcalde Patricio Ferreira participó junto a los vecinos en la actividad, destacando la importancia de realizar estas festividades en la ciudad, “es muy importante para nuestra municipalidad realizar estas instancias, somos una ciudad multicultural por decreto, por lo tanto debemos resaltar y cuidar nuestras tradiciones”, aseguró.

“La comunidad sabe que lo que nuestro Gobierno comunal busca, es estar cerca de los vecinos, estas actividades las diseñamos con ese propósito, que las personas puedan pasar un gran momento de distención junto a sus familias y en este caso en especial, conociendo más acerca de la historia de nuestros pueblos originarios y la sabiduría que tienen sus tradiciones”, enfatizó.

En el escenario principal se presentaron grupos como “Cielo Azul” de Bolivia y “Aquí Bolivia” de Sucre, quienes dieron una categoría internacional al evento, así como grupos locales y de otras ciudades como Arica, Iquique y Antofagasta.

El Anata Andino se celebra desde el 2017 en Alto Hospicio y se trata de una fiesta tradicional de la región altiplánica, cuyos orígenes se remontan a la época prehispánica. Esta festividad está ligada al ciclo de producción agrícola de la papa y se celebra cada año en la época de lluvias.